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Espacio para publicar algunos textos escritos y/o propuestos para la red de huerteros de Medellin. Algunos son reflexiones sobre los diferentes procesos o ideas que se intentan presentar, investigaciones o similares.

Manifiesto de la Red De Huerteros: Versión para descargar e imprimir


AgroTeca: Más allá de la huerta.

Resumen:

Las huertas en las bibliotecas públicas llegan a proponer espacios de encuentro en dónde el acceso a la información es un medio de formación. Un espacio para cercar a la comunidad a oportunidades de desarrollo, facilitando el intercambio y la construcción de conocimientos. "Las bibliotecas han ido encontrando en un hecho tan simple como el sembrar, un acto que lleva consigo propósitos diversos y ligados, de manera entrañable al acontecer de sus territorios"

Etiquetas: Comuna13, AgriculturaUrbana, Bibliotecas, Medellín,

Fecha de Publicación: 2018-03-27 07:43:34

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“Desde las bibliotecas públicas se lee el territorio, la ciudad y sus habitantes. Por eso traemos algunas experiencias de siembra, porque por medio de ellas se vive un ejercicio interesante donde aparece un lente para observar y entender que más que tierra, lo que nos une a los seres humanos son sueños compartidos y que las diferencias que nos hacen únicos son la riqueza de un trabajo colaborativo. Así pues, que sople el viento y que ruede la veleta en donde el tiempo no solo se escribe en hojas blancas de papel, si no en verde coliflor”

Fragmento tomado del libro: “Tejiendo Saberes, Reflexiones sobre las prácticas de gestión social y cultural en las bibliotecas públicas de Medellín. Capítulo: La tierra para quien la siembra, pag. 31.

Las huertas urbanas, más que un deseo individual de quienes buscan un refugio en la ciudad, son espacios de exploración y conexión con la tierra que forman redes solidarias. Desde la agroecología, hablamos de la relación de los habitantes urbanos con su territorio, de la exploración de un modelo flexible de huerta adaptable a cualquier contexto urbano, en el que la conciencia planetaria y el cuidado de la vida sean el motor para el trabajo en comunidad y del que nace un nuevo movimiento colectivo formado alrededor de la huerta colaborativa.
Más que pulmones verdes que se incrustan en la ciudad, las huertas propician la transformación de lo urbano, de espacios que inicialmente no fueron concebidos para la siembra desde su disposición y sus convenciones. Las huertas y jardines en bibliotecas públicas surgen a partir del deseo de las comunidades por habitar e intervenir los espacios públicos, con los múltiples ecosistemas naturales y relaciones humanas que las definen: encontrarse con el otro y construir en la multiculturalidad, co-habitar con los demás seres que también necesitan de las plantas, compartir los saberes con relación a la tierra y esa nostalgia por las relaciones entre campo y ciudad que hubo en el pasado y se deben recordar para entender, transformar y habitar nuestros territorios.

Desde el 2014 se han venido anidando esas prácticas de agroecología urbana en el Parque Biblioteca San Javier por medio de la Agroteca, espacio que sus participantes conciben como el entorno en el que manifiestan y acumulan hábitos y saberes cotidianos acerca de las plantas, la siembra, el medio ambiente, el manejo de residuos orgánicos y las semillas nativas, que son el primer acercamiento a la soberanía de los pueblos y su alimentación. A través de éstos se ha podido generar una aproximación al tema de la memoria, como función vital y proceso de construcción social y colectiva.
Hoy por hoy, la Agroteca es un modelo de movilización social comunitaria en una ciudad vívida; es una huerta con memoria y además sostenible, en la que vale la pena vivir y tener una experiencia directa a un cambio de conciencia en la forma en la que nos alimentamos, sembramos y nos relacionamos los unos, los otros y la naturaleza.
Durante 3 años ha sido un lugar habitado por adultos, jóvenes y niños, comprometidos desde sus sueños con darle vida y belleza a un pedazo de tierra árida que, desde los vagones de la última estación de la Línea B del Metro Medellín (San Javier, Comuna 13) parecía sin mucha esperanza. Todo esto se debe a la motivación  y articulación que han dado otros procesos de la comunidad, pues desde hace 15 años, en La Comuna 13, muchos jóvenes a través de la siembra de “plantas de memoria” se resisten y luchan contra la fatalidad y los resquicios del conflicto armado. Desde AgroArte motivaron a muchos de los vecinos y visitantes de la Biblioteca con un mensaje de reconocimiento y apropiación del territorio que se habita: “Debajo del cemento hay tierra, y en esa tierra están nuestras raíces e  historias” para que diéramos una mirada al lugar por el que cada día transitamos y pudiéramos recuperar, a través los saberes e intenciones de los habitantes, construyendo y modificando este territorio a partir de los conocimientos de quienes tienen estas prácticas en sus casas, ante-jardines, terrazas y paredes. Aquellos que siembran y asientan sus bases en las tradiciones y hábitos sociales que han subsistido en el tiempo y se han transmitido de generación en generación, en el ejercicio de sembrar y darle productividad a la tierra, asentando huertas en todas las condiciones físicas de un territorio.

Cada miércoles en la mañana, al despuntar la aurora, en la Agroteca nos esperan personas maravillosas para enseñarnos y compartir sus saberes:

Olguita, con su infinidad de conocimientos sobre los usos de las plantas y sus recetas. También es experta/gomosa de las Pacas Digestoras.
Svetlana, nos conversa sobre la relación de las mariposas y las aves y la importancia de todos los seres en nuestra huerta.
Don Mario, no quiere dejar ninguna pequeña ladera sin la majestuosa sombra y protección de un árbol.
Gisella, siempre fue campesina y conoce todos los ciclos de cosecha que le enseñó su padre.
Alberto, inquieto por enseñarnos nuevas formas de arquitectura sostenible.
Andrés, un biólogo apasionado por los procesos de la tierra y su regeneración.
Daniela, que en cada planta relaciona sus recuerdos y vivencias.
Heriberto, el abuelo que nos quiere contar muchos cuentos e historias de la madre tierra.
Yenny, nos comparte cómo realizar un huerto vertical y medicinal.
Con ellas, muchas más personas desde lo interdisciplinario han dejado su huella en nuestra Agroteca. Así que ¡Ven sembramos juntos en el Parque Biblioteca San Javier! Leer el mundo a través de contacto con la tierra literalmente es posible.
Publicado inicialmente en: http://bibliotecasmedellin.gov.co/parque-biblioteca-presbitero-jose-luis-arroyave-san-javier/


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Yenny Marcela Valencia
Ver referencia

Huertas para sobrevivir a un apocalipsis Zombie.

Resumen:

Reflexión sobre la importancia de la agricultura urbana en relación con una posible crisis de alimentos, pandemia o apocalipsis Zombie.

Etiquetas: Vida,Huerta,2016,Paro,Medellín,Colombia

Fecha de Publicación: 2016-07-19 02:41:38

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Creemos que nuestra economía es bastante solida, estamos acostumbrados a salir de nuestras casas, ir al supermercado más cercano y comprar todo lo que necesitamos. Quizás consideran un absurdo pensar en la posibilidad de un apocalipsis Zombie o preguntarse si estamos preparados para enfrentar una realidad en donde el estado actual de las cosas caiga de repente en una crisis como la que plantea The Walking Dead o en alguna de las tantas distopías presentadas en series de televisión en donde una pandemia ataca la humanidad y la lleva al borde de la extinción. Yo creo que no estamos muy lejos de padecer una crisis que nos ponga al borde de la supervivencia básica, en donde el desabastecimiento de la tienda de la esquina no sea posible resolverla con ir a la siguiente tienda. Vivimos en una ciudad vulnerable y no somos conscientes de los diferentes problemas que afrontamos.
¿Vamos a tener siempre energia electrica? No nos damos cuenta que con cortar unos cuantos cables la ciudad puede quedar completamente a oscuras.
¿Vamos a tener siempre agua potable? Acaso nos preguntamos sobre como funciona el sistema de acueductos de la ciudad, como con cerrar unas llaves o contaminar ciertos lugares puede causar que nuestros grifos dejen de fluir con el agua que no cuidamos.
¿Va a proveernos siempre de alimentos el campo? Hoy 19 de Julio de 2016 Colombia se enfrenta a uno de los paros de camioneros más largos de los últimos años, más de 40 días de paros y algunos productos de la canasta familiar básica empiezan a faltar en los barrios, alimentos como el queso, la carne y los huevos empiezan a subir de precio, nuestra dieta se ve afectada, aun no hay una crisis fuerte, confiamos que se resolverá el problema y que es algo que no representa una crisis real, cuando lo que no vemos es que no estamos preparados para enfrentar otro tipo de crisis.
Mi idea no es generar paranoia. Quisiera que empezáramos a preguntarnos sobre la posibilidad que nuestras ciudades, pueblos, zonas rurales, que nosotros tengamos que enfrentarnos a una crisis en donde tengamos que sobre vivir. Espero no tengamos que llegar a aprender a manejar una espada japonesa para cortar cabezas o llegar al extremos de los "prepper" gringos de llenar bodegas de alimentos no perecederos o construir grandes bunkers bajo tierra con miedo a una guerra nuclear que contamine el 70% del planeta.
Así de absurdo como suena el titulo de este articulo o la campaña del CDC (Centro para el control de enfermedades de USA) ( http://www.cdc.gov/phpr/zombies.htm ) en donde nos invita a prepararnos para una posible emergencia causada por Zombies o en general para cualquier emergencia, el tema de los alimentos es algo que debería preocuparnos en algún momento. Es necesario que empecemos a considerar las huertas urbanas como un aporte pequeño en el momento que debamos enfrentarnos a diferentes tipo de emergencias. No solo pensando en la siembra como la posibilidad de auto-sustentarnos, también en formas de tejer redes de personas preocupadas por la seguridad alimentaria desde diferentes aspectos, como la conservación o creación de bancos de semillas, la transferencia de conocimiento respecto al cuidado de las plantas y el sostenimiento de una huerta, el pensarse la relación entre el campo y la ciudad. No es descabellado que en medio de una crisis tengamos que pensar en abandonar las ciudades e irnos de nuevo al campo a sobrevivir ¿Estamos preparados para sembrar nuestra propia comida?
Uno de los problemas que detectamos durante el actual paro camionero es lo mucho que dependemos de los intermediarios, por medio de las redes de transporte se surten nuestras fuentes de alimentos y ese sistema se pone siempre en riesgo en momentos como estos, los diferentes puntos de la cadena, productores y consumidores nos vemos afectados. Por un lado quienes producen no pueden enviarnos sus productos y estos se pierden, por otro lado no tenemos que consumir. De ahí la importancia de ejercicios como los que se plantean en la red de huerteros, las redes de personas tienen la capacidad de eliminar los intermediarios y en momentos de crisis deberíamos estar en la capacidad de crear nuestras propias redes de distribución para asegurar la comida, ciudades como medellin ofrecen espacios en donde podríamos sembrar o tener bancos de semillas. Cerca a las ciudades existen zonas rurales con las que podríamos establecer un comercio directo para resolver el problema alimentario en caso de una emergencia, el problema no es quien siembre, coseche o procese algunas materias primas para producir un alimento, el problema es como nos preparamos para hacerlo nosotros mismos y la mejor manera de hacerlo es teniendo una pequeña huerta en su casa, no es necesario tener un espacio muy grande, con menos de un metro cuadrado o botellas de gaseosa reciclada podemos tener un par de plantas que empiecen a enseñarnos la importancia de poner las manos en la tierra.
Aprender a cuidar la vida es parte del ejercicio de preparación para sobrevivir durante una emergencia o un apocalipsis Zombie.


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Fernando Castro T
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