Blog

¡Siembra por el cuidado de la vida!

Manifiesto de la Red De Huerteros

Manifiesto de la Red De Huerteros

Publicacion: 2017-03-03 05:00:40

Reflexión, Agricultura, Agroecologia, Agricultura Urbana, Campo, Ciudad, Seguridad Alimentaria

Manifiesto de la Red De Huerteros


Sembrando mundos soberanos y solidarios
Medellín 06 febrero 2017


La palabra revolutio en latín significa “una vuelta”, de ahí  viene la palabra revolución. Wikipedia define revolución como: cambio social fundamental en una estructura de poder o modelo de organización. Queremos invitarlos a dar “una vuelta” por el barrio, caminando o en bici, por los parques, los antejardines y las huertas urbanas de nuestras ciudades. 

¡Sí, huertas urbanas! Mientras conversamos recordamos que existe un mundo, el nuestro. Ni la ciencia, ni la tecnología, ni los políticos han protegido esta vida preciosa que sustenta nuestro planeta. Todo lo que suceda dependerá de nosotros.

Hoy nos preguntamos cómo heredamos un mundo de abundancia, donde la agricultura y las civilizaciones florecieron durante miles de años y ahora por nuestro descuido y ambición lo ponemos en riesgo. A esta pregunta queremos acercarnos con otras preguntas, con reflexiones propositivas, con las manos en la tierra, sembrando relaciones, plantas, ideas, revisando lo que nos han enseñado hasta ahora; descifrando por qué valoramos el empaque sobre el producto, lo urbano sobre lo rural, lo individual sobre lo comunitario, el desarrollo y el progreso sobre la felicidad. 

La Red de Huerteros de Medellín (RHM) manifiesta:

La Tierra es un organismo vivo
Entendemos el planeta Tierra como un organismo vivo que se regula a sí mismo, con pulso y memoria, respiración y energía, del cual todos hacemos parte, articulados por una cadena viva, un tejido en red en el que todo lo que hagamos, bueno o malo, nos lo hacemos a nosotros mismos.

La autonomía alimentaria
Entendemos la importancia del derecho de los pueblos a definir sus políticas agrícolas y de alimentos, para proteger y regular su producción, otorgando prioridad a la estrategia agroecológica y al consumo doméstico y local. Así como el derecho al buen vivir de los agricultores y productores, garantizando el acceso y uso a la tierra, con el fin de cuestionarnos sobre cómo ejercer el derecho a la Soberanía Alimentaria.

La alimentación es un acto político
Consideramos la alimentación como un acto político, cuando hacemos consciente el proceso de producción de los alimentos que consumimos, su procedencia, las condiciones laborales de las personas que los producen, las distancias y formas de transporte, al igual que las posibles afecciones que puedan poner en riesgo nuestra salud y la del medio ambiente.

La agricultura urbana es un movimiento incluyente, diverso y autónomo
La agricultura urbana es una práctica incluyente, promotora de la diversidad cultural y referente de encuentro comunitario para personas de cualquier edad, grupo, comunidad o institución, que promueve la creación y consolidación de espacios autónomos.

La agroecología urbana como práctica en la huerta y movimiento social
Utilizamos prácticas agroecológicas que propician interacciones y sinergias entre componentes biológicos de la huerta, para mejorar el reciclaje de nutrientes, el control biológico y las condiciones del suelo, promoviendo una huerta diversa y el uso apropiado de tecnologías. La agroecología nos brinda elementos para consolidar un movimiento social que genere una reflexión crítica del sistema que nos alimenta y de las relaciones campo ciudad.

La siembra de semillas libres
Propiciamos la siembra e intercambio de semillas libres, nativas y criollas, provenientes de redes de guardianes o custodios.  

La diversidad en la mesa es la diversidad en la huerta 
Propiciamos la recuperación de la riqueza culinaria y la diversificación de cultivos. En este sentido motivamos la realización de encuentros para preparar y compartir alimentos en familia y entre amigos, al interior de las casas y en espacios públicos. La industrialización agrícola ha limitado la variedad de alimentos a los que son rentables económicamente y se adaptan a la vida moderna, llevando a la pérdida de una gran variedad de productos que antes se consumían y hoy desconocemos. 

La siembra de huertos agrobiodiversos conecta territorios
Diseñamos y sembramos huertos con diversidad de plantas, no solo por su función como alimento, sino con el interés de favorecer diferentes funciones ecológicas, sociales y paisajísticas, como una estrategia para hacer conciencia de la conectividad entre naturaleza y personas a través de una red de corredores socioecológicos que permitan a las comunidades la apropiación y disfrute de sus territorios.

La creatividad es nuestra mejor herramienta 
La creatividad nos genera confianza en nosotros mismos, capacidad intuitiva, imaginación, entusiasmo y curiosidad intelectual; es la principal herramienta de un huertero. Nos permite explorar y experimentar desde los sentidos nuevas relaciones con la naturaleza. Así como optimizar los recursos existentes como aguas lluvias, residuos orgánicos o material reciclado para adaptarlos a las características y necesidades de los espacios y personas.  

La huerta como comunidad de aprendizaje
Asumimos la agricultura urbana como herramienta de aprendizaje y espacio de participación libre, en donde las múltiples experiencias que tienen lugar en el huerto se integran para generar nuevos conocimientos.  

El trabajo colaborativo por los bienes comunes 
Propiciamos el trabajo colaborativo, las relaciones de confianza y la participación en actividades entre personas, organizaciones de base o instituciones que estén dispuestas a producir y poner a circular conocimientos, experiencias y recursos  con los mismos principios que promovemos, por eso nos configuramos como un conjunto de iniciativas y voluntades que se articulan bajo la visión del procomún.

Medellín territorio huertero
Cualquier espacio público, privado o comunitario que pueda contener tierra, acceso a luz y agua tiene grandes posibilidades de ser utilizado para la siembra y el encuentro. Proyectamos Medellín como un gran huerto para ser sembrado de hortalizas, aromáticas, plantas medicinales y ornamentales, relaciones, afectos y sueños.

La conexión solidaria urbano rural
Entendemos que es fundamental integrar lo urbano y lo rural, y trascender la lógica del mercado actual que beneficia las grandes empresas de alimentos. Propiciamos la conexión con mercados locales, economías solidarias y redes de campesinos cercanas  a la ciudad.

Las prácticas de consumo consciente 
El modelo actual de consumo nos induce a comprar sin considerar las implicaciones de lo que se adquiere. Proponemos que en el momento de hacer una compra nos planteemos preguntas como: ¿es realmente necesario? ¿cuántos residuos se han producido para realizarlo y cuántos quedarán en el ambiente cuando termine su vida útil? ¿quien lo elaboró lo hizo bajo condiciones laborales dignas? ¿cuántos kilómetros recorrió para llegar donde está? Consideramos además que hay alternativas de acceder a los productos que no involucran necesariamente el dinero, como el intercambio, el préstamo y la donación. 

El aprovechamiento de residuos orgánicos 
Propiciamos un manejo adecuado de los residuos sólidos orgánicos de los hogares (cocina y mascotas) y del mantenimiento de los jardines (poda y hojarasca),  para emplearlos en la huerta y otros espacios que lo requieran, permitiendo su completo aprovechamiento para la regeneración de suelos y la disminución del impacto ambiental que genera su disposición innecesaria y  perjudicial en el relleno sanitario. 

En bici por los huertos y la ciudad
Propiciamos el uso de la bicicleta para favorecer la movilidad en la ciudad, como un medio de transporte que permite recorrer y contemplar los cambios que las huertas traen a la ciudad y convocar encuentros para cocinar (cocicleta), sembrar (agrocleta) y conocer el territorio (ciclo-tour huertero), además de generar beneficios para la salud y el ambiente.

Los datos abiertos y el conocimiento libre
Promovemos el uso de datos abiertos, el software y el conocimiento libre y sin barreras como forma de transformar la cultura, de crecer como sociedad y rescatar valores comunitarios desde el compartir y el hacer colectivo.

Los retos Planetarios
Propiciamos la reflexión en múltiples espacios sobre grandes retos del planeta: agua,  tierra, alimentos, biodiversidad y cambio climático.

_______________
Este Manifiesto es la recopilación de experiencias, opiniones y visiones compartidas durante diferentes encuentros, no es un texto definitivo, busca ser motivo de inspiración para reflexionar y generar prácticas alrededor de la agricultura urbana y el cuidado de la vida. Invitamos a quienes compartan su sentido a difundirlo.
Anterior Siguiente

AgroTeca: Más allá de la huerta.

Resumen:

Las huertas en las bibliotecas públicas llegan a proponer espacios de encuentro en dónde el acceso a la información es un medio de formación. Un espacio para cercar a la comunidad a oportunidades de desarrollo, facilitando el intercambio y la construcción de conocimientos. "Las bibliotecas han ido encontrando en un hecho tan simple como el sembrar, un acto que lleva consigo propósitos diversos y ligados, de manera entrañable al acontecer de sus territorios"

Etiquetas: Comuna13, AgriculturaUrbana, Bibliotecas, Medellín,

Fecha de Publicación: 2018-03-27 07:43:34

Compartir Twitter Facebook
“Desde las bibliotecas públicas se lee el territorio, la ciudad y sus habitantes. Por eso traemos algunas experiencias de siembra, porque por medio de ellas se vive un ejercicio interesante donde aparece un lente para observar y entender que más que tierra, lo que nos une a los seres humanos son sueños compartidos y que las diferencias que nos hacen únicos son la riqueza de un trabajo colaborativo. Así pues, que sople el viento y que ruede la veleta en donde el tiempo no solo se escribe en hojas blancas de papel, si no en verde coliflor”
Fragmento tomado del libro: “Tejiendo Saberes, Reflexiones sobre las prácticas de gestión social y cultural en las bibliotecas públicas de Medellín. Capítulo: La tierra para quien la siembra, pag. 31.
Las huertas urbanas, más que un deseo individual de quienes buscan un refugio en la ciudad, son espacios de exploración y conexión con la tierra que forman redes solidarias. Desde la agroecología, hablamos de la relación de los habitantes urbanos con su territorio, de la exploración de un modelo flexible de huerta adaptable a cualquier contexto urbano, en el que la conciencia planetaria y el cuidado de la vida sean el motor para el trabajo en comunidad y del que nace un nuevo movimiento colectivo formado alrededor de la huerta colaborativa.
Más que pulmones verdes que se incrustan en la ciudad, las huertas propician la transformación de lo urbano, de espacios que inicialmente no fueron concebidos para la siembra desde su disposición y sus convenciones. Las huertas y jardines en bibliotecas públicas surgen a partir del deseo de las comunidades por habitar e intervenir los espacios públicos, con los múltiples ecosistemas naturales y relaciones humanas que las definen: encontrarse con el otro y construir en la multiculturalidad, co-habitar con los demás seres que también necesitan de las plantas, compartir los saberes con relación a la tierra y esa nostalgia por las relaciones entre campo y ciudad que hubo en el pasado y se deben recordar para entender, transformar y habitar nuestros territorios.
Desde el 2014 se han venido anidando esas prácticas de agroecología urbana en el Parque Biblioteca San Javier por medio de la Agroteca, espacio que sus participantes conciben como el entorno en el que manifiestan y acumulan hábitos y saberes cotidianos acerca de las plantas, la siembra, el medio ambiente, el manejo de residuos orgánicos y las semillas nativas, que son el primer acercamiento a la soberanía de los pueblos y su alimentación. A través de éstos se ha podido generar una aproximación al tema de la memoria, como función vital y proceso de construcción social y colectiva.
Hoy por hoy, la Agroteca es un modelo de movilización social comunitaria en una ciudad vívida; es una huerta con memoria y además sostenible, en la que vale la pena vivir y tener una experiencia directa a un cambio de conciencia en la forma en la que nos alimentamos, sembramos y nos relacionamos los unos, los otros y la naturaleza.
Durante 3 años ha sido un lugar habitado por adultos, jóvenes y niños, comprometidos desde sus sueños con darle vida y belleza a un pedazo de tierra árida que, desde los vagones de la última estación de la Línea B del Metro Medellín (San Javier, Comuna 13) parecía sin mucha esperanza. Todo esto se debe a la motivación  y articulación que han dado otros procesos de la comunidad, pues desde hace 15 años, en La Comuna 13, muchos jóvenes a través de la siembra de “plantas de memoria” se resisten y luchan contra la fatalidad y los resquicios del conflicto armado. Desde AgroArte motivaron a muchos de los vecinos y visitantes de la Biblioteca con un mensaje de reconocimiento y apropiación del territorio que se habita: “Debajo del cemento hay tierra, y en esa tierra están nuestras raíces e  historias” para que diéramos una mirada al lugar por el que cada día transitamos y pudiéramos recuperar, a través los saberes e intenciones de los habitantes, construyendo y modificando este territorio a partir de los conocimientos de quienes tienen estas prácticas en sus casas, ante-jardines, terrazas y paredes. Aquellos que siembran y asientan sus bases en las tradiciones y hábitos sociales que han subsistido en el tiempo y se han transmitido de generación en generación, en el ejercicio de sembrar y darle productividad a la tierra, asentando huertas en todas las condiciones físicas de un territorio.

Cada miércoles en la mañana, al despuntar la aurora, en la Agroteca nos esperan personas maravillosas para enseñarnos y compartir sus saberes:

Olguita, con su infinidad de conocimientos sobre los usos de las plantas y sus recetas. También es experta/gomosa de las Pacas Digestoras.
Svetlana, nos conversa sobre la relación de las mariposas y las aves y la importancia de todos los seres en nuestra huerta.
Don Mario, no quiere dejar ninguna pequeña ladera sin la majestuosa sombra y protección de un árbol.
Gisella, siempre fue campesina y conoce todos los ciclos de cosecha que le enseñó su padre.
Alberto, inquieto por enseñarnos nuevas formas de arquitectura sostenible.
Andrés, un biólogo apasionado por los procesos de la tierra y su regeneración.
Daniela, que en cada planta relaciona sus recuerdos y vivencias.
Heriberto, el abuelo que nos quiere contar muchos cuentos e historias de la madre tierra.
Yenny, nos comparte cómo realizar un huerto vertical y medicinal.
Con ellas, muchas más personas desde lo interdisciplinario han dejado su huella en nuestra Agroteca. Así que ¡Ven sembramos juntos en el Parque Biblioteca San Javier! Leer el mundo a través de contacto con la tierra literalmente es posible.
Publicado inicialmente en: http://bibliotecasmedellin.gov.co/parque-biblioteca-presbitero-jose-luis-arroyave-san-javier/


Categorías:

Categorias
Agricultura
Agricultura Urbana
Ciudad

Yenny Marcela Valencia
Ver referencia